Nacida de la tierra

Juan Martínez Lax

Nacida de la tierra

Juan Martínez Lax

Nacida de la tierra

Juan Martínez Lax

Inauguración de la exposición “Nacida de la tierra”

La exposición Nacida de la tierra se inaugura el miércoles, 7 de enero de 2026, a las 19:30 horas. La muestra invita a explorar el universo creativo de Juan Martínez Lax a través de una selección de esculturas en las que la figura humana emerge como forma esencial, modelada directamente desde el volumen y la materia.

Explora la exposición, estés donde estés

Ven a descubrir nuestra nueva muestra, abierta al público durante enero y febrero de 2026.
Podrás visitarla en persona o disfrutarla en directo desde casa gracias a la webcam instalada en la sala, pensada para que no te pierdas ningún detalle.

Nacida de la tierra

Sumérgete en Nacida de la tierra. 🎧 Escucha el podcast introductorio y adéntrate en la exposición de Juan Martínez Lax.

Juan Martínez Lax. Nacida de la tierra, tus palabras

Tomás Ruiz Planes

 

Progreso 80 presenta Nacida de la tierra, la obra escultórica más reciente del artista murciano Juan Martínez Lax (Murcia, 1946).

Nacida de la tierra, serie formada por doce esculturas que manifiestan de forma enérgica y poderosa, la mirada del artista hacia la figura humana y su relación con la materia y la memoria. Visión real, a la vez que poética del cuerpo humano que surge y emana del interior de la tierra que la engendra y alumbra.

Cuerpos humanos modelados que ofrecen texturas y huellas en su superficie, manos o instrumentos utilizados por el propio artista. Dedos, marcas de maza o maderas, que convergen en planos intencionadamente irregulares. La textura rugosa enfatiza la condición táctil de la escultura, la exploración que el volumen nos concede. Esculturas nacidas de un proceso físico, corpóreo, visceral y espiritual. Martínez Lax aborda y experimenta a través de curvas y aberturas que se metamorfosean en texturas, formas, posturas desveladas y veladas mediante el juego de la luz y la sombra. Pleno o vacío, texturado o sencillo, Nacida de la tierra, expresividad contenida.

Serie escultórica, Nacida de la tierra, de fuerte presencia monumental, colosal a la par que orgánica, formadas por los mismos elementos que la tierra nos brinda. Resultado del modelado en refractario de tamaño natural junto a otras que alcanzan casi los tres metros de altura. Poseen una verticalidad rotunda, peso físico que parece brotar de un suelo rico, de fuerte riqueza geológica, es la tierra en al que su hacedor ha nacido y crecido. Ocres, rojos intensos en las tierras que se visten de variadas tonalidades y sirven de delite al espectador. Esculturas que retienen la esencia de la estatuaria mediterránea. Mujeres y niños, cuerpos desnudos con los brazos al aire o recogidos al cuerpo, bien en la cintura o rodeando sus cuerpos, figuras en movimiento hacia una unión y diálogos con la materia que las forma.

Materialidad y figuración que invitan a la reflexión y meditación frente a la obra de Juan Martínez Lax. Introspectivo análisis, sobre todo, de aquello que no se representa por medio de la figura o la propia delimitación del volumen, esto es, la liberación de masa, la búsqueda del vacío, la entrega de fuerza y poder desde el interior hacía el exterior de la misma, que impacta sobre el espectador, quedando fascinado e hipnotizado por medio de la obra.

Fuerza y determinación latentes, capaces de alcanzar la sugestión, grandes bloques inmóviles a la par que ingrávidos. Juan Martínez Lax concibe la escultura como una emanación de la materia interior. Carácter mágico, ancestral, primigenio. Nacida de la tierra es la vuelta a la obra primera, a la creación artística que se inicia y encuentra con su génesis creativa, en la que la figura humana, la femenina, cobra auge y protagonismo.

Así como en un bloque de piedra se encuentra la figura latente de la cual Constantin Brancusi (1876-1957) hace surgir la abstracción, sin olvidar por completo la figuración, ahora, Martínez Lax, se recrea en el detalle, en la textura, más comunicativa, en ocasiones, que la propia figuración. Experimentado, meditado y acompañado por el conocimiento, dominio y pulsión artística que Lax atesora.

La obra escultórica de Juan Martínez Lax a través de la serie Nacida de la tierra —que dialoga con las piezas expuestas en la serie Nacimiento, Mina Santa Catalina- funciona desde una doble dimensión: por un lado, manifiesta un fuerte y marcado ritual antropológico, del cual el mismo artista se manifiesta como gurú de las artes. Chamán que conecta lo humano con lo espiritual por medio de la verticalidad de su obra. Por otro lado, su fuerza totémica acrecienta la corpulencia de la figura humana, ligadas a la tierra, a la vida a la eternidad.

Texturas, en las que la huella, mano de Martínez Lax está presente, dígito artístico que aporta el ADN e insufla el hálito de vida que requieren. Hace visible el origen, la matriz de la vida, a la mujer, la tierra y conecta al espectador con el acto esencial de estar vivo a través del contacto visual con la figura humana.

Grupos escultóricos, imponentes, majestuosos, de raíces y reminiscencias clásicas, donde la verticalidad busca el contacto con lo trascendente sin dejar de ser terrenales. Siendo las de mayor altura guías, lazarillo de aquellas de menor tamaño, asemejadas a los humanos, como si de columnas humanas se tratara y mantuvieran la sala de Progreso 80 en pie, abierta para exhibir este espectáculo, deleite del volumen, de la materia y de la forma.

La disposición de las obras en la sala, desvela y ofrece un ritmo -casi coreográfico- que nos invita a imitar, esa danza silenciosa y tribal. Relato gráfico y gestual escultórico. Anclaje visual en la narrativa expositiva que recorre los entresijos y recovecos de la casa-taller del artista murciano, que hoy nos deleita en Progreso 80 con su obra y su 80 cumpleaños.

Felicidades Juan Martínez Lax, maestro. En tu ya alcanzada plena madurez, la gestualidad de Nacida de la tierra, su carga poética y garra espiritual, se hacen signos visibles de tu identidad, de tu inquietud que te hace aseverar que volveremos a nacer. Nacimiento de la tierra, dimensión espiritual del arte, representación de la identidad cultural de una sociedad relatada por medio de sus gestos, líneas y formas. Continuidad entre lo humano y lo celestial.

Juan Martínez Lax captura la luz, el momento, el eco de la llamada al retorno. Figuración al servicio de lo etéreo, no fugaz sino eterno.

Texto de sala / Poesía

(pensada para leerse frente a las obras)

“Presencia”

No estás aquí para ser mirada,
sino para sostener la mirada.

El cuerpo no se ofrece:
permanece.
Ni gesto teatral,
ni promesa simbólica.
Solo una forma que ocupa el espacio
con la naturalidad
de lo que no pide permiso.

La materia recuerda la mano,
pero no la exhibe.
Hay contención en la curva,
decisión en el peso,
y una calma que no es pasividad,
sino resistencia silenciosa.

Estas mujeres no representan:
existen.
No son metáfora,
no son relato heredado,
no son imagen prestada
de ningún mito antiguo.

La luz no las embellece:
las define.
Y el espectador —al acercarse—
descubre que la belleza aquí
no consiste en agradar,
sino en mantenerse fiel
a una presencia que no se explica.

Cuerpo sin exceso.
Forma sin coartada.
Un retrato que no captura,
sino que acompaña.

Pedro González